Trabajadores de Coca-Cola procedentes de todas España se han manifestado esta mañana en Madrid para exigir a la multinacional que no cierre las 4 fábricas de previstas, que recortaría la plantilla en 1.250 puestos de trabajo (el 30%), 700 en Madrid. 

Los empleados de las fábricas de Fuenlabrada, Palma de Mallorca, Oviedo y Alicante, cuyo cierre tiene prevista la empresa, al igual que otras provincias no afectadas por el ERE como El País Vasco, se han manifestado desde la Glorieta de Bilbao hasta Gran Vía con el único objetivo evitar el cierre de estas fábricas.

 "Nuestro único objetivo es que la fábrica se mantenga abierta; aunque para ello sea preciso tomar medidas lo menos traumáticas posibles que podrían incluir la reducción de plantilla", explica Felipe García, representante sindical de USO-Madrid en Coca-Cola Fuenlabrada. En esta localidad madrileña la aplicación del ERE acabaría con sus 700 trabajadores. 

"Nuestra petición es inamovible, pues lo único que buscamos es lo mejor para los trabajadores, teniendo en cuenta que estamos hablando de una multinacional que genera pingües beneficios anuales", añade Víctor Cajide, responsable de la Federación de Industria de USO-Madrid.

El comité de empresa de la fábrica de Fuenlabrada tiene previstas reuniones con los representantes legales de la empresa el próximo martes, miércoles y viernes; ya que el día 21 finaliza el plazo de consultas. En esos días se intentará avanzar en las posturas, aunque desde el comité de empresa de USO-Madrid indican que "la situación está bastante enquistada".

 

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