En el marco de la Feria del Automóvil de Frankfurt, el portugués Carlos Tavares, presidente de PSA, matriz de Peugeot y Citröen, y que cuenta con una planta en el madrileño barrio de Villaverde, se refirió a la creciente electrificación del parque automovilístico europeo y a los planes de futuro de los Gobiernos al respecto.

Tavares mostró su escepticismo al respecto, al afirmar que “ahora se ha impuesto la tecnología eléctrica por parte de los Gobiernos y cualquier otra tecnología que se quiera impulsar esta fuera del mercado”, avisando de que “si la tecnología no logra el respaldo en ventas, entonces todos, la industria, sus trabajadores y los Gobiernos, tenemos un problema”.

Al mismo tiempo avisó a los reguladores y trató de eximir a la industria automovilística de responsabilidad en el caso de que no se cumplan los objetivos marcados, al añadir que "Si dentro de 10 años, hay algún problema con la movilidad eléctrica en términos de seguridad, medioambientales o de rentabilidad, la responsabilidad no va a ser de las marcas, que cumplimos lo que nos piden. Va a ser de los reguladores que lo impusieron", aludiendo además a Francia y Reino Unido, que ya han marcado el año 2040 como el del fin del diésel en sus países.

Desde la Federación de Industria de USO Madrid, estando de acuerdo con la progresiva implantación de los vehículos eléctricos, priorizamos ante todo el mantenimiento de los puestos de trabajo y la calidad de los mismos, por lo que lucharemos para que no se caiga en la tentación, tanto por parte de empresarios como de Gobiernos, de que sean los trabajadores los que paguen las consecuencias de una deficiente gestión de esta transformación del parque automovilístico europeo.

(Imagen: Lycos News)

 

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